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domingo 6 de noviembre de 2011

Hay alternativas

Un libro científico, interesante, clarificador y necesario para comprender las razones de nuestra crisis y para sentir que si las políticas tuvieran como horizonte ético la satisfacción de las necesidades humanas  ciertamente otro mundo y otra economía sería posible. Recomendado para leer en estos tiempos de tantas incertidumbres. Un soplo de aire fresco y de esperanza.

lunes 26 de septiembre de 2011



 DERECHO HUMANO A LA PAZ: SÚMATE A LA CAMPAÑA


La Cultura de paz es una tentativa -largamente tejida a largo de la historia, a través de cuyos hilos se ha conformado, parcialmente, un modo de organizar el mundo, basado en el derecho sagrado de vivir juntos- que se define como el conjunto de valores, actitudes, tradiciones, comportamientos y estilos de vida que inspiran una forma constructiva y creativa de relacionarnos para alcanzar- desde una visión holística e imperfecta de la paz - la armonía del ser humano consigo mismo, con los demás y con la naturaleza.

jueves 28 de julio de 2011

SOMALIA


 




 El desierto se siente, se toca, se huele.Y su olor extasiada,
su nada inmensa me llega en el aire con su vasto fuego.
Aquí estoy,sentado junto a la tienda, leyendo el viento
que trae signos de otros lugares,imágenes voluptuosas
de ciudades que como espejismos nuestras pobres almas ansían;
y deseos,deseos radiantes,encendidos,hermosos,
amorosamente hermosos que ni en el paraíso existen.
A veces también el desierto parece que no está ahí,
que ni suena o murnura.Pero si tu corazón se abandona,
oirás sus pasos,su impulso más oculto,
su estertor más hondo y sabrás de su felino dominio.
Se acerca lentamente,despacio,y no conoce del tiempo
y sus presagios.

Es febrero en Tokar,pero da lo mismo.Aquí los pájaros
son sombras o sueños o hambre,hambre mineral y ciega
que se cierne o crece y te consume.
Y entonces se sabe de sus mandíbulas feroces y negras.

Es febrero,pero poco importa en este desolado páramo.
Y poco te consuela.Acaso un día por azar
o porque has de vivir y no tienes más remedio,
recuerdes los cuentos del anciano de Wad Kowli
que con su voz luminosa de astrólogo te narra de nuevo
las mismas viejas historias oídas bajo la sombra
de los grandes y enramados árboles.
Y levemente sorprendido,disipados el miedo y el dolor,
se van formando en el vacío las imágenes y ruidos
de legendarias máquinas voladoras,
de ingeniosos instrumentos que ni los dioses soñaron:
recintos prodigiosos,
objetos que hablan o guardan en su interior inmaculado
los más deliciosos alimentos.
Y en ese instante de dicha, no aciertas a saber
cómo es posible que otros seres, en otros lejanos lugares,
ellos y no tú, gozosos sean.
Y vivir es conformarse con el dolor que el tiempo
ciertamente nos permite,con la insondable noche
sin tregua...

Es febrero o junio,poco importa.El desierto avanza,
oculta y protege.Sólo este océano se mueve y aúlla
en las noches más frías.

El pequeño a mi lado está quieto,la mirada perdida,
como si alguien llegara distante ahora que su cuerpo
la arena ha cubierto.Es febrero o mayo o memoria.

El desierto es hoy extrañamente hermoso.
Y es invierno y sol que muerde mi boca.Y me gustaría
que fuese lluvia cuando la noche comienza torpe
a humedecer los párpados y el corazón un segundo
se alumbra,
y se alumbra el deseo de soñar con las historias
del anciano buhonero que vendía cuentos en Wad Kowli.
Y te sabes vivo junto a tus amigos muertos,riendo,
con el viento derramado por los hombros,con los ojos
cubiertos de arena, con el miedo delatándote,
con el hambre ardiéndote de tristeza,
de una tristeza que sientes y tocas en su volumen,
que es como una mano que te roza,
como el abrazo tierno de una hembra, como si fuera
el desierto mismo con su voz oscura
y secreta que te llama.