José Asenjo Sedano: en su memoria


Hace ya un año que nos dejara el escritor accitano, José Asenjo Sedano, con quien compartí momentos entrañables en la redacción de la revista "Andarax" de artes y letras de Almería. Para mi fue una experiencia inolvidable, por ello, en su homenaje he rescatado la crítica que en el núm 26 de "Andarax" allá por 1983, hiciera a su obra poética "Arte Menor" y que reproduzco a continuación. (Foto: Grupo "Andarax". Estoy sentado a la izquierda con un libro junto a Pepe Asenjo)



"Arte Menor", libro editado por la Excma. Diputación de Granada en 1981 en la Colección Genil, introduce a José Asenjo Sedano, relevante narrador andaluz, en el mundo de la poesía. Nos descubre Asenjo una faceta más de su quehacer literario, su estilo preciso, sin barroquismo, su aguda observación de las cosas y del hombre, su ironía mordaz, su sobriedad exquisita.

Podríamos caer en el error de querer a un Asenjo-poeta, dotado de las características líricas de su narrativa: intimismo, palpitante humanidad, mundo mágico e infantil, espiritualidad sobrecogida, gusto por la imagen y la tonalidad sin estética. Sin embargo, se da en 'Arte menor" una sutil factura narrativa:

Llueve en la noche / sobre los campos /y cada gota / es una huella / de resplandores. / Pienso en el agua /que se estremece / cuando la toco / entre mis labios.

Predominan más las descripciones que la expresión directa de un sentimiento. Hay un dulce sosiego en cada verso, una templada intimidad de hombre contemplativo, observador de la naturaleza y de su entorno: "Mi palabra / es mi recuerdo". "Te llamo amor /cada mañana / y tú me escuchas...".

Podemos decir que la poesía de Asenjo se caracteriza por estar construida con retazos, retazos de palabras, retazos de impresiones... Hay en cada verso una extraña brevedad, en deseo fiero de captar la esencia del objeto poético, la necesidad vital de pureza lírica lo que le asemeja a Juan Ramón Jiménez, pero en un plano más narrativo que poético. Se da en "Arte Menor" una vocación de síntesis que hace de su poesía de fácil y comprensiva lectura, de lúdica expresión del mundo: "Risa tonta / risa boba / risa rosa". (Tonterías).

En "Arte Menor" se vislumbran concomitancias y ejes temáticos dados ya en su obra narrativa "Penélope y el Mar", sobre todo su vitalista inspiración en el mar: "Pájaros / y pájaros / pasan / volando / volando / volando / hacia el mar..." (Otoño). Hay en esta obra ese mismo encantamiento, esa ineludible y grata sorpresa marina. Para este autor accitano, nacido en una tierra con sed ancestral de mar, éste ha sido —nos dice— "una de las grandes sorpresas de mi vida”. El mar constituye para Asenjo la total esencia del ser: "El alma / es como un pájaro / perdido / que vuela / siempre hacia el mar... (El alma). "Era de nieve, / El mar era de nieve. / De nieve pura / y callada. “(Mar por la tarde, ya sin sol).

Si es verdad que esta obra que comentamos de corte tradicional y factura narrativa, no sobresale en el contexto de la poesía andaluza, aporta datos importantes para comprender la personalidad y el estilo (lenguaje acertado, preciso, directo) de este autor. Dentro del conjunto de su obra "Arte Menor" no alcanza el nivel de clímax de "Conversación sobre la guerra" o de "Trafalgar", hemos de tener en cuenta de que se trata de géneros diferentes, aunque unidos por un mismo hilo expresivo, por características afines. En la poesía de Asenjo abundan las evocaciones, el verso recortado y suelto, el gusto de la expresión lúdica, la nostalgia, la descripción narrativa y una ansiada vocación de síntesis.

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